AMOR ENTRE PARIENTES



Al revés de los demás tabúes el casamiento entre primos, por ejemplo, antes era bien visto por las antiguas sociedades, luego se fue revirtiendo este fenómeno hasta llegar al día de la fecha casi como un “pecado”. Todo comenzó a darse por temor a los problemas genéticos de los hijos de estas uniones. Pero lo único a lo que se le puede temer es que cuando hay una unión entre consanguíneos es que existe un mayor riesgo a contraer enfermedades genéticas. Igualmente estas enfermedades dependen del tipo de comunidades donde vivan y de la frecuencia de los problemas genéticos que se den en ellas. Lo único que establece esto es que una ley biológica es mucho más fuerte que la moral, ya que una ley moral puede ser modificada pero una biológica no. La relación entre primos puede aumentar el riesgo de contraer enfermedades para los hijos, pero son solo posibilidades. Lo mismo puede pasar en el caso de dos personas diabéticas aunque no tengan parentesco alguno.

También dependerá del apoyo del entorno familiar. Muchas veces la negativa de éstos puede hacer peligrar la relación. Por eso se dan muchos casos, sobre todo en edad adolescente, en los cuales la relación permanece a escondidas para el resto de la familia, y así puede durar por años sin llegar a legalizar nada.

Otros casos se pueden dar por el engaño de un familiar. Acá más que el tabú está el tema de la traición, sentirse herido por alguien que uno quería mucho como puede ser su mejor amigo o su hermano.